Hacía un tiempo yo le había regalado a él un traje de
buzo, completo, con la pistola incluida. Le hacía mucha ilusión bucear, y como
de costumbre, le complací. Lo que nunca me imaginé sería lo que unos meses después
ocurriría.
Estábamos hablando en el coche, y yo le decía que
quería terminar la relación. Él no quería acabar a pesar de que ya nos llevábamos
mal, porque yo no cedía a nada. Ya estaba cansada, quería vivir tranquila sin
él. Pero esas conversaciones solían acabar bastante mal. Nos encontrábamos cerca
del cementerio. Como me vio tan segura de mi decisión, sacó del maletero la
pistola de buceo, y me apuntó con ella. En ese momento surrealista para mi, no
me lo pensé y salí corriendo hacía el cementerio. Como él le tenía mucho miedo
a estos lugares, creí que estaría a salvo. Pero no.
Entró a buscarme, y me encontró. Como sólo quería salir
de ahí, me cogió del brazo, me dijo que pusiera cara sonriente, para que nadie
se diera cuenta que no iba por mi propia voluntad, y salimos de ahí.
Me dijo que él no quería hacerme esas cosas, pero se
sentía obligado. Porque según él, me quería más que a nadie (lo dudo mucho).
Para no acabar como el rosario de la aurora, nunca
mejor dicho, le seguí el rollo, y conseguí que me dejara en mi casa…
En ese momento quise desaparecer de mi tierra…porque ya
no era capaz de deshacerme de el.
Estaba obsesionado conmigo…