Realmente cada persona es un mundo, y la forma en que uno supera una experiencia así, es infinitamente variable.Después de abandonarle, y de que me dejara tanto secuelas físicas como emocionales y además las económicas, el recuperarme me ha resultado mucho más difícil.Os estoy hablando de siete años que acaban de pasar, y ahora es cuando puedo ver algún rayo de esperanza al final del camino.
¿Cuál ha sido mi clave? mi infinita paciencia.
Paciencia en momentos económicos muy críticos , momentos emocionales en los que no quería ni tan siquiera que nadie se acercara a mí.Deambulaba del trabajo a casa y del casa al trabajo, era mi refugio ante esta absurda a veces humanidad, el único lugar donde me sentía segura era mi hogar. Y vivía centrada en mi hijo y mi trabajo, no existía cabida para nada más.
Un día abres los ojos y te das cuenta, que ahí fuera hay mucha vida, y que no merece la pena ver como pasan los años, y sientes que no la estás viviendo como realmente debes. Es cuando a veces una simple mirada hacía ese mundo exterior, una vibración que sientes en algún momento determinado, te despierta de este profundo letargo.
Y este ha sido justo el momento que estoy atravesando en mi vida. Acabo de aterrizar en ese mundo que a veces me ha parecido tan cruel, en el que he sentido ese miedo arrebatador hacia lo desconocido.
Y ya no me da miedo...
Mi vida aún no está rozando ni tan siquiera la estabilidad, pero esa fuerza que inunda mi alma, que me ha levantado de esa continua pesadilla , ese bienestar que comienzo a sentir conmigo misma y para con los demás... poco a poco estoy derribando ese muro frío y gris que me rodeaba, y mi vida tan sólo está llena de colores...
Hoy por hoy soy capaz de decir que no...
de desechar de mi vida todo aquello que me hace daño...
de enfrentar la verdad y convivir con ella sin que por ello me haga sentir menos persona...
Me siento viva....
ahora me siento integrada totalmente...
Y lo he conseguido yo...
Que verdad es, que algunas personas consiguen sacar lo mejor de ti, y en mi vida quizá llegó alguien que me enseñó a ver y vivir la vida a mi manera...a no tener que esconderme... a cambiar mi actitud, y poder convertir lo negro en blanco...
Y con eso me quedo... con lo bueno que puedan aportarme ciertas personas, y enriquecer mi alma de todo ello...
No todos son tan malos...
Ni todos somos tan buenos...
¿Os preguntaréis después de todo esto, si he sobrevivido a mi pequeño gran infierno?...
Sí...y sin saberlo, he comenzado mi vida de cero...
Paciencia y actitud positiva frente a la vida...
que cada instante que te invite a caer, seas capaz de darle la vuelta...
Y yo definitivamente, aún con problemas, e incertidumbre por un futuro que no anhelo saber...
Hoy me siento viva...
y pienso disfrutarlo...




