Una mujer jamás ha
deseado que el hombre que conoce y al que ama, la destruya poco a poco. No era
capaz de imaginar que existieran personas de ese calibre. Al menos yo nunca
pensé que pudiera con tan sólo veintiséis años comenzar a vivir una historia
que acabara conmigo, como casi consigue.
Pero yo era una de
esas tantas mujeres con la autoestima baja y no me daba el valor que en
realidad tenía. Con lo cual fui un blanco fácil para mi maltratador. Elegí una
persona que aparentaba seguridad en sí misma, y por ello aprendí en un primer
momento de la relación a idolatrarle. Necesitaba de protección y eso se volvió
en mi contra. Porque en realidad la que aportó seguridad a la pareja fui yo.
Empezaba a trabajar, a manejar poder, y eso a él, era lo que le importaba más
de mí, aunque yo no fuera capaz de darme cuenta. Necesitaba de afecto y
valoración por parte de él, me dediqué a cubrir sus necesidades y olvidarme de
las mías propias. Reconozco hoy por hoy, que dependía emocionalmente de él.
¿Cómo una mujer
puede llegar a aguantar a un maltratador?, ¿Cómo una mujer puede soportar y
amar a la vez a una persona que te hace daño continuamente? ,¿Cómo puede una
mujer callar y ocultar su realidad? Yo tampoco lo entendía cuando veía en la
televisión noticias sobre mujeres que morían a manos de sus maridos, novios y
no había denuncias previas. Yo tampoco sería capaz de aguantar eso, pensaba. Y
lo aguanté. ¿Y porqué? Porque lo quería más que a nada. Lo quería y no había en
el mundo nada más importante que él. Todo giraba en torno a él. Y él lo sabía.
Estaba seguro de que jamás le dejaría. Sentía mucha seguridad en que ya me
tenía atrapada. Y así me llegué a sentir yo muchas veces.
Atrapada en mi
propia realidad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario