Aún no recuerdo
como fue la primera vez, en que momento me dejé golpear, me dejé avasallar, por
alguien que no se merecía nada de mí.
Creo que fue por
culpa de un cigarro. El no quería que fumase, a pesar de que cuando le conocí
yo ya fumaba de vez en cuando. Pero él hizo que yo dejara de fumar. Aunque no
de muy buena forma. Yo salía de mi trabajo y me olió a tabaco. Después de haber
estado doce horas trabajando y haberme fumado un cigarro tan solo, me preguntó
si había fumado y le dije que no. Le estaba mintiendo. Como al final le dije
que si, me dio una bofetada que me tembló toda la cara. Salí de mi coche que él
conducía y me tiré al suelo encima de un muro. No quería subir otra vez, le
dije que me dejara tranquila, arrancó mi coche viejo y se fue, para volver
segundos después derrapando y rompiendo el embrague. Al final tuve que subir al
coche y me habló, me pidió perdón, lo hacía por mí. Dejamos el coche aparcado,
porque no funcionaba. Y me acompañó andando a mi casa. Creo que así fue la
primera vez que me dejé pegar y no fue la última…así me quería él y así me
dejaba yo querer.

No hay comentarios:
Publicar un comentario