Querido hijo:
Durante los dos primeros años de tu vida, mi Rey, no
me he parado a pensar, que podría significar, la figura de un padre para ti. Y
ahora que medio hablas, y puedo entenderte, se me cae el alma cuando dices
papá. Pero no porque tu padre no tenga relación contigo, no. Si no por lo que
sería tener a un buen padre al lado. ¿Por qué tu primo tiene una mamá y un
papá? Supongo que pensarás. Y te me quedas mirando y me dices mamá…Yo sé que
dentro de ti, a pesar de tu corta edad, empiezan los sentimientos a fluir y a
conocer las relaciones familiares…Todavía no ha llegado ese momento, pero pasa
tan rápido la vida…Cuando menos me lo espere ,te irás de mi lado convertido en
todo un hombrecito…Cuando estaba embarazada de ti, a pesar de todas las
adversidades y momentos tristes, que tu querido padre, me hizo vivir, tú me
guiabas y me dabas fuerzas, para seguir adelante. Intentaba imaginarme tu
carita, pero no quería hacerme ninguna idea, sólo no veía la llegada del día en
que por fin te viera…Cuando por fin te vi delante de mí, tan pequeñito, tan
frágil, me di cuenta que tendría que protegerte para siempre, y de la figura
que para muchos niños es tan importante; de tu propio padre. Que es verdad que
hay hombres, que a pesar de ser pésimas parejas, son excelentes padres, pero
son los menos. Y tampoco es el caso del tuyo. Si yo hubiese querido, sí,
estaría con él, y tu tendrías a tu padre más cerca, pero cariño mío, de que nos
serviría…lo único que ha sabido hacer este personaje, es alimentar mi antipatía
hacia él y por supuesto mi desamor. Al menos he conseguido que ya no perturbe
mis sueños…y todo gracias a ti.
Convertirme en madre es la experiencia más
alucinante, que haya podido experimentar. Ver como evoluciona un ser tan
pequeñito, de bebé a niño, es indescriptible. Los lazos de amor que se forman,
no tienen límites. Y cada día van a más.
Desde que estás a mi lado, me he buscado la vida en
todo momento para que no te falte de nada, ni material, ni emocional. Y creo
que lo estamos consiguiendo. Tú y yo, hemos formado una pequeña gran familia de
dos…
Supongo que dentro de mí, nunca podré olvidar, la
mala elección de padre que hice, cuando uno se enamora no logra apreciar la
realidad, y deberíamos estar más atentos. Y me culpo por ello .Te pido perdón.
Sin duda gracias a Dios y al amor que me das cada
día, he logrado curar las más terribles heridas de mi corazón. Eres la
personita más importante en mi vida, y nadie logrará cambiar ese afecto. Y que
se cuiden los que intenten dañarte…Me siento la más afortunada por tenerte, por
quererte, por cuidarte, por protegerte. Los días pasan y en esta etapa en la
que tienes casi tres años, todos los días son de descubrimiento. No quiero
perderme nada de ti.
Que si es verdad que ser madre soltera no es algo
ideal, pero cariño, si tuviera que revivir todo lo pasado para encontrarme en
este punto de mi vida, lo haría de nuevo, con todo lo que ello implica. Deseo
hacerlo lo mejor posible…
Te quiere…
Tu Mamá
Y ya son casi ocho años lo que tiene mi príncipe, y
todos esos días del padre que han ido pasando, ya no significan nada para mí.
Mi niño es feliz y cada vez que me pregunta por algo relacionado con la figura
del padre, no dudo en ser sincera y contestarle con la verdad. Porque se la merece.
Y me deja la mayoría de veces sin habla. Comprende todo a la perfección a pesar
de su corta edad.
Es verdad que al principio cuesta desconectar con
ese pensamiento que nos inculcan toda la vida de lo que es una familia normal,
pero cuando no es posible, sabes que lo mejor es que esté bien lejos, y
empiezas a ver la vida a tu manera. Y te acostumbras a estar sola con el. Te
acostumbras a ser dos en uno. No hace falta un hombre para sentir que nuestra
familia está completa.
Y me siento orgullosa de la familia que he creado.
Que no será normal a la vista de esta sociedad, pero ¿qué familia lo es?...
No hay comentarios:
Publicar un comentario