Casi nueve años han
pasado, aunque en mi corazón sigue todo tan reciente y vivo como el primer día,
aquel día que cambiaría totalmente mi destino, en el que conociera al que creí
ser el amor de mi vida, y con el cual tuve un hijo maravilloso. Anteriormente
nunca estuve tan segura de dar ese paso, tan importante de la maternidad. Lo
que nunca hubiera podido imaginar sería que aquel año fuera el comienzo de mi
gran batalla personal.
Siempre fui una
persona noble, generosa, bondadosa, leal, recibí una buena educación como
persona por parte de mis padres. Tuve una infancia realmente feliz. Como en la
cultura árabe coloquialmente se diría en mi tierra, una persona de “Corazón
Blanco”.
De adolescente era
una soñadora, me encantaba escuchar música e imaginar que algún día llegaría
ese príncipe encantador que me cautivaría y me haría sentir la mujer más
dichosa. Pero nunca logré encontrar aquel chico que me valorara o se molestara
en conocerme de verdad. Quizá tal vez yo fuera demasiado reservada, cauta y no
me mostrara como realmente era.
Por ello cuando
aquella noche le conocí, y me cogió de la mano, sentí que mi mundo giraba, era
una sensación tan dulce, tan emocionante, que decidí por fin arriesgarme. Me
sentía como dice Marc Anthony en su canción “Valió la pena”, que todo aquello
que tuviera que hacer por él, valdría la pena.
Y en ese momento
nos volvimos inseparables.

Continuara?
ResponderEliminarEsto es sólo el comienzo...hay muchas más entradas más arriba
ResponderEliminarque bello!!!! voy guardarme el enlace para seguir ...gracias amiga!! aaa soy emi
ResponderEliminarA tí preciosa...
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